Op-ed: Undocumented Central American minors in Chicago

 (Flickr/UNCHR/ACNUR Américas)


 According to news reports, U.S. officials estimate between 60,000 and 80,000 children will leave their countries and travel unaccompanied to the United States, fleeing violence in their countries. (Flickr/UNCHR/ACNUR Américas)

Recently, the news has been full of headlines about thousands of young, undocumented children coming to the U.S. border from El Salvador, Guatemala and Honduras. According to a July CNN news story, U.S. officials estimate between 60,000 and 80,000 children will leave their countries and travel unaccompanied to the United States, fleeing violence in their home countries. Some children as young as age four have arrived at the U.S.- Mexico border.

But what has not been reported as prominently is that more than 400 children have been transferred from the border to Chicago detention centers. In an ABC 7 report from July 11, Pablo Ordonez, acting head of Chicago’s Honduran Consulate, said cases of U.S. resident relatives looking for Honduran children have tripled here in the last month.

In other cities, children have been received by angry demonstrators. Meanwhile, in Chicago, refugee resettlement organizations and legal advocates are working to support them. “I think people care about children,” said Maria Woltjen in an interview for WBEZ’s “Morning Shift.” “I think this is an issue most Americans would care about. We should figure out why they’re here.”

The situations these young people face sound very familiar to anyone who has lived in Chicago neighborhoods facing crime and gang violence. For example, Woltjen described the case of a girl who became the target of gang harassment. When she went to the police, they did nothing. Fearing for her life, she chose to flee for the United States rather than continue to face possible injury or death at home.

Woltjen directs the Young Center for Immigrant Children’s Rights, an advocacy group based in both Chicago and Harlingen, Texas. Young center volunteers serve as child advocates, adults who spend time with and advocate for unaccompanied children who are subject to immigration proceedings. The young center is looking for volunteers who speak English and one or more of the following languages: Spanish, Mandarin, Indian languages (Hindi, Punjabi, Gujarati), or Bengali. Volunteers must be age 21 or older and complete a detailed application and two days of training before starting the work. Once trained, each volunteer meets weekly with a child to learn about his/her situation in the home country, help the child think through options and decisions, and advocate for the child’s best interest, including writing a report.

It’s a big time commitment, but I’m thinking hard about doing the application process. If you’re eligible, I hope you’ll think about it, too. You can find out more at theyoungcenter.org/act/volunteer/

Opinión: Menores indocumentados de Centroamerica en Chicago

Traducido por Monica Reynoso

Recientemente, los noticieros han estado llenos de titulares sobre los miles de niños y jóvenes indocumentados que llegan a la frontera estadounidense procedentes de

El Salvador, Guatemala y Honduras. Según un reportaje de CNN, los funcionarios estadounidenses estiman que entre 60,000 y 80,000 niños abandonarán sus países y viajarán sin compañía a los Estados Unidos, huyendo de la violencia en sus países de origen. Algunos niños tan pequeños como de cuatro años de edad han llegado a la frontera de México- Estados Unidos.

Pero lo que no se ha reportado tan prominentemente es que más de 400 niños han sido trasladados de la frontera a centros de detención en Chicago. En un reportaje de ABC 7 del 11 de julio, Pablo Ordoñez, jefe interino del consulado de Honduras en Chicago, dijo que los casos de los familiares residentes en busca de niños hondureños se han triplicado aquí en el último mes.

En otras ciudades, los niños han sido recibidos por manifestantes molestos. Mientras tanto, en Chicago, organizaciones de reasentamiento de refugiados y defensores legales están trabajando para brindarles apoyo. “Creo que la gente se preocupa por los niños,” dijo María Woltjen en una entrevista para el programa “Morning Shift” de WBEZ. “Creo que es un problema por el cual la mayoría de estadounidenses se preocupan. Debemos averiguar por qué están aquí”.

Las situaciones que estos jóvenes enfrentan suenan muy familiares para cualquiera que haya vivido en vecindarios de Chicago que enfrentan el crimen y la violencia de pandillas. Por ejemplo, Woltjen describió el caso de una niña que se convirtió en el blanco del acoso de las pandillas. Cuando acudió a la policía, no hicieron nada. Temiendo por su vida, eligió huir a los Estados Unidos en lugar de seguir enfrentando posibles agresiones o la muerte en su país.

Woltjen dirige el Centro Juvenil de los Derechos de Niños Inmigrantes, un grupo de defensa con sede en Chicago y en Harlingen, Texas. Jóvenes voluntarios del centro sirven como defensores infantiles, adultos que pasan tiempo con y abogan por los niños no acompañados que están sujetos a los procesos de inmigración. El centro juvenil está buscando voluntarios que hablen inglés y uno o más de los siguientes idiomas: español, mandarín, idiomas indios (hindi, punjabi, gujarati), o bengalí. Los voluntarios deben tener o ser mayores de 21 años y completar una solicitud detallada y dos días de entrenamiento antes de comenzar a trabajar. Una vez capacitado, cada voluntario se reúne semanalmente con un niño para conocer su situación en el país de origen, ayudar al niño a pensar mediante opciones y decisiones, y para abogar por los intereses del niño, incluyendo la redacción de un reporte.

Es un gran compromiso, pero estoy pensando duro en hacer el proceso de solicitud. Si eres elegible, espero que también lo consideres. Puedes averiguar más en http://theyoungcenter.org/act/ volunteer/