Local street performers share their story

Area residents Crystal Kirby (right) and Karen Slaughter say there is still much progress to be made in the LGBTQ equality movement. (The Gate/Monica Reynoso)

Area residents Crystal Kirby (right) and Karen Slaughter say there is still much progress to be made in the LGBTQ equality movement. (The Gate/Monica Reynoso)

To the editor:

My wife and I were surprised and delighted when you recognized us on the street and encouraged us to share our story in The Gate.

Here is part of our story and discussion.

Smash went the bricks through our French downstairs windows on a summer night in 1991. Our home, back then located on Chicago’s West Side, was being targeted by those who disagreed with our relationship as a same-sex couple.

People probably were saying, “Those are witches living in there.” We actually were Wumazionite Jews, a same-sex cultural religion we founded—but no one actually tried to find out.

That night a group of people came to our house. Black teenage males threw stones at our house. My wife and I stood firm. This was not just homophobia, this was heterosexism, an attempt to oppress same-sex couples.

The police came shortly and arrested the vandals. As the mob stood nearby, it was so silent you could hear a needle hit the pavement.

We stood there watching what was being done to us, we kissed each other on the lips and slowly the mob dispersed.

The word God had been written on our house. Children came by regularly pitching whatever they could find toward our windows.

Back then we were fighting a lot of groups, but the one that obviously didn’t accept our religion and relationship was the black church. To us it was like a cultural-religious war. We were not going to be converted into Jesus nor were we going to give up on our beliefs either.

We were later evicted from our residency and we believe it was because of our same-sex religion.

When we remember this time in our lives, we think of our brother David Kato, a Ugandan gay activist who was beaten to death with a hammer in his neighborhood in 2011. Val Kalende, the chairwoman of a gay rights group in Uganda told the New York Times “David’s death is a result of the hatred planted in Uganda by U.S. evangelicals in 2009.”

Today we could say that we have come a long way, but we know that same-sex couples are not fully accepted in some communities.

Yes, the Supreme Court overturned major components of the Defense of Marriage Act (DOMA) on June 2013 and we now have what’s called the Religious Freedom and Marriage Fairness Act in Illinois, which went into effect on June 1, 2014. This guarantees that all civil unions will come with the same protections, rights and responsibilities.

Same-sex couples will (supposedly) be treated under Illinois law in the same way that it recognizes marriages of opposite-sex couples. Additionally, the Religious Freedom and Marriage Fairness Act (supposedly) guarantees the First Amendment of the United States Constitution, allowing free-exercise and enjoyment of religion without discrimination or preference.

But do same-sex couples really have that freedom? Can same-sex couples be active members of any church?

According to Michael Arceneaux from the Chicago Phoenix, an LGBT online news site, Rev. James Meeks of the Salem Baptist Church in Chicago last year was leading a coalition of black churches as part of an anti-gay marriage campaign. As Arceneaux said, he “threatened to take away their congregation support and even bar the lawmakers from attending their churches if they vote to approve same-sex nuptials.”

So heterosexism is alive and well in the black churches. But is that also their religious right?

The equal marriage movement could still face some challenges. If Rauner is voted in as governor of Illinois, he could repeal the right to marry. It has happened in other states. The black church headed by Rev. James Meeks is endorsing Rauner for governor for this reason-stopping lesbians and gays from maintaining the right to marry.

*The opinions expressed in this article are the author‘s own and do not reflect the views of The Gate or its publisher.

Artistas de la calle comparten su historia

Traducido por Monica Reynoso

A la editora:

Mi esposa y yo quedamos sorprendidas y encantadas cuando nos reconoció en la calle y nos invitó a compartir nuestra historia con el periódico The Gate.

Esta es parte de nuestra historia y discusión.

Estrellaron los ladrillos por nuestras puertas francesas de la planta baja una noche de verano en 1991. Nuestro hogar, en ese entonces ubicado al oeste de Chicago, era el blanco de aquellos que no estaban de acuerdo con nuestra relación como pareja del mismo sexo.

La gente probablemente decía, “Esas brujas viven allí”. En realidad éramos judías Wumazionite, una religión cultural del mismo sexo que nosotras fundamos—pero en realidad nadie trató de averiguarlo.

Esa noche un grupo de personas llegaron a nuestra casa. Jóvenes afroamericanos lazaron piedras a nuestra casa. Mi esposa y yo nos mantuvimos firmes. Esto no sólo era homofobia, esto era heterosexismo, un intento de oprimir a las parejas del mismo sexo.

La policía llegó al poco tiempo y arrestó a los vándalos. Mientras la multitud que estaba cerca, estaba tan callada que podías escuchar una aguja caer en el pavimento.

Nos quedamos allí observando lo que nos hacían, nos dimos un beso en los labios y lentamente la multitud se dispersó.

La palabra Dios estaba escrita en nuestra casa. Los niños iban con regularidad a lanzar todo lo que encontraban hacia nuestras ventanas.

En ese entonces estábamos luchando contra muchos grupos, pero el que obviamente no aceptó nuestra religión y relación fue la iglesia afroamericana. Para nosotros fue como una guerra cultural-religiosa. No nos íbamos a convertir a Jesús ni tampoco íbamos a renunciar a nuestras creencias tampoco.

Después fuimos desalojadas de nuestra residencia y creemos que fue por nuestra religión del mismo sexo.

Cuando recordamos esta época de nuestras vidas, pensamos en nuestro hermano David Kato, un activista gay de Uganda que fue golpeado a muerte con un martillo en su vecindario en el 2011. Val Kalende, la presidenta de un grupo a favor de los derechos de homosexuales de Uganda declaró al New York Times “la muerte de David es el resultado del odio sembrado en Uganda por los evangelistas estadounidenses en el 2009”.

Hoy podríamos decir que hemos hecho gran progreso, pero sabemos que las parejas del mismo sexo no son completamente aceptadas en algunas comunidades.

Sí, el Tribunal Supremo anuló los componentes principales de la Ley de Defensa Matrimonial (DOMA) en junio del 2013 y ahora tenemos lo que se conoce como la Ley de Libertad Religiosa y Matrimonio Igualitario en Illinois, la cual entró en vigor el 1 de junio del 2014. Ésta garantiza que todoas las uniones civiles tengan las mismas protecciones y derechos.

(Supuestamente) las parejas del mismo sexo serán tratadas bajo la ley de Illinois de la misma manera en que reconoce a los matrimonios de las parejas de sexo opuesto. Además, la Ley de Libertad Religiosa y Matrimonio Igualitario (supuestamente) garantiza la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, permitiendo el libre ejercicio y gozo de la religión sin discriminación o preferencia.

Pero ¿Realmente tienen las parejas del mismo sexo esa libertad? ¿Pueden las parejas del mismo sexo ser miembros activos de cualquier iglesia?

Según Michael Arceneaux del Chicago Phoenix, un sitio web LGBT, el Reverendo James Meeks de la Iglesia Bautista Salem de Chicago, el año pasado estaba encabezando una coalición de iglesias afroamericanas como parte de una campaña contra los homosexuales. Como dijo Arceneaux, él “amenazó con retirar el apoyo de su congregación e incluso con prohibirles a los legisladores asistir a sus iglesias si votaban para aprobar las nupcias del mismo sexo”.

Así que el heterosexismo está vivo y bien en las iglesias afroamericanas. Pero ¿es ese también su derecho religioso?

El movimiento del matrimonio equitativo podría aún enfrentar algunos retos. Si Rauner es elegido como gobernador de Illinois, podría derogar el derecho al matrimonio. Ha pasado en otros estados. La Iglesia Afroamericana encabezada por el Reverendo James Meeks está respaldando a Rauner para gobernador por esta razón evitando que los homosexuales y lesbianas mantengan el derecho al matrimonio.

*Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no reflejan los puntos de vista del periódico The Gate y de su editorial