Financial Expert Leaves Corporate World to Empower Communities

Ingrid Garcia (left) stands alongside State Rep. Esther Golar during the Unity in the Community event on June 4, 2011. Representatives and members of the community joined together to clean up the viaduct between Winchester and Hoyne Avenues on 49th Street for a mural that will be painted along its wall.

Ingrid Garcia, financial counselor at The Resurrection Project, doesn’t think twice before getting her hands dirty or picking up a shovel to get the job done. That was her attitude when she participated in the Unity in the Community project to better the neighborhood that has now become her second home—Back of the Yards.

Originally from Morelia, Michoacan Mexico, Garcia immigrated with her family to the U.S. when she was seven and settled in the neighborhood of Pilsen. While attending college, she began working at a Credit Union, where she learned the importance of financial responsibility in neighborhoods such as her own.

After working for a Credit Union for more than 10 years, Garcia entered the financial sector. The unavoidable taste of success as she began climbing the corporate ladder, however, was shadowed by her desire to empower residents in communities similar to the one she once belonged growing up. After the market crashed, Garcia reevaluated her career path and decided to do something she loved, something that would put her at peace and allow her to make a difference.

“I worked with a couple of banks and saw the way business was done. I learned a lot but I missed helping people,” Garcia said referring to her time in the financial sector. “I’m not saying corporate is bad but it’s more about the numbers, [and], at the end of the day, I wasn’t happy.”

During her time at the Credit Union, Garcia learned about the importance of providing financial education for all community residents at all income levels. She then joined The Resurrection Project to share her knowledge and empower Back of the Yards residents through the financial counseling program.

“I wanted to be involved in my community because I knew that helping people, educating people and getting civically involved is not only about giving someone a hand over, no, it’s about educating and empowering people,” said Garcia.

Through working with The Resurrection Project, Garcia sits one-on-one with members of the Back of the Yards community and assesses their personal situation to set goals for them and help them save or invest their money.

“In this country, but more so in this community, we don’t really think ahead. We live pay check to pay check,” said Garcia. “On the other hand, you have people who save their money but don’t know what to do with it. They don’t trust anyone [especially] big corporations. By listening and understanding them, I can help them overcome their situation.”

Garcia believes that in order to be successful in life one cannot look at him or herself as a victim.

“You can’t just sit around and feel like you’re a victim or you’re here because that’s where you’re supposed to be,” she said. “It’s about assessing your own personal situation and setting goals. You have to start somewhere.”

This exact attitude helped Garcia find a career path that fulfills her mentally and spiritually.

“I’m finally at peace with myself,” said Garcia. “Just being involved and taking the time to listen makes a difference and I see that, not only in myself, but in the people I encounter and help every day.”

Experta Financiera Deja el Mundo Corporativa para Motivar a las Comunidades

Ingrid García, la asesora financiera de Proyecto Resurrección no piensa dos veces antes de ensuciarse las manos o tomar una pala para terminar el trabajo. Esa fue su actitud cuando participó en el Proyecto Unidad en la Comunidad para mejorar el vecindario que ahora se ha convertido en su segundo hogar, Back of the Yards.

Originalmente de Morelia Michoacán, México, García inmigró con su familia a los Estados Unidos a la edad de siete años y se instaló en Pilsen. Mientras asistía a la universidad, comenzó a trabajar en una unión de crédito donde aprendió la importancia de la responsabilidad financiera.

Después de haber trabajado para la unión de crédito por más de 10 años, García entró al sector financiero. El inevitable gusto por el éxito mientras comenzaba a subir la escalera corporativa, sin embargo fue opacado por su deseo de motivar a los residentes en comunidades similares a la que una vez perteneció mientras crecía. Después del desplome del mercado, García reevaluó su carrera y decidió hacer algo que siempre amó, algo que le diera la paz y le permitiera hacer una diferencia.

“Trabajé con un par de bancos y vi la forma en la que se conducían los negocios. Aprendí mucho pero extrañaba el ayudar a la gente”, dijo Garcia refiriéndose a la época en que trabajó en el sector financiero. “No digo que lo corporativo es malo pero se trata más de los números, [y] al final del día, no estaba contenta”.

Durante su tiempo con la unión de crédito, García aprendió la importancia de proporcionar educación financiera para todos los residentes de la comunidad de todos los niveles económicos. Entonces se unió a Proyecto Resurrección para compartir su conocimiento y motivar a los residentes de Back of the Yards a través del programa de asesoría financiera.

“Quería participar en mi comunidad porque yo sabía que ayudar a la gente, educar a la gente y estar cívicamente involucrada no sólo se trata de dar una mano, no, se trata de motivar”, dijo Garcia.

Por medio de su trabajo con Proyecto Resurrección, García se sienta individualmente con los miembros de la comunidad de Back of the Yards, evalúa su situación personal y los ayuda a ahorrar o invertir su dinero.

“En este país, pero más en esta comunidad, no pensamos en el futuro. Vivimos de cheque a cheque”, dijo García. “Por otra parte, hay personas que ahorran su dinero pero no saben qué hacer con él”, dijo Garcia. No confían en nadie [especialmente] en las grandes corporaciones. Al escucharlos y entenderlos, puedo ayudarlos a solucionar su situación”.

García cree que para ser exitoso en la vida, uno no puede verse a sí mismo como víctima.

“No puedes quedarte sentado y sentirte como víctima o que estás aquí porque se supone que debes estar aquí”, ella dijo. “Se trata de evaluar tu propia situación personal y fijar metas. Tienes que comenzar en alguna parte”.

Esta exacta actitud le ayudó a García a encontrar una carrera que la complace mentalmente y espiritualmente.

“Estoy finalmente en paz conmigo misma”, dijo García. “Simplemente involucrarte y tomar el tiempo para escuchar hace una diferencia, y yo veo eso, no sólo en mí misma, pero en la gente que encuentro y ayudo cada día”.


 

 

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