Neighbor Profile: Jose Luis Alvarado

Jose Luis Alvarado knew his calling ever since he was in second grade. Inspired by his teachers at Hedges Elementary School and his mother who was a teacher assistant at the same school, Alvarado knew he wanted and had to be an educator.

“When I was young I said I wanted to be like [my teachers]. When I got to high school I started noticing the inequality in education, things that I knew had to change and I was like ‘I’m just going to go in and give back to the community in hopes that I might be able to change something within the educational system,’” Alvarado said.

When Alvarado graduated high school from Chicago Military Academy, he enrolled in DePaul University’s School of Education, earning endorsements in secondary Spanish education and world language education. After graduating from DePaul in November 2010 he began working for the Chicago Public Schools as a substitute teacher where he was first placed at his old elementary school, Hedges, then Gunsaulus Scholastic Academy on 44th Street and Sacramento and finally at his current placement, Lazaro Cardenas Elementary School in Little Village.

“Just seeing the kids learn and seeing them as individuals is my favorite part of the job,” Alvarado said.

Advancing his community and inspiring kids to stay in school is one of Alvarado’s missions as an educator. Alvarado believes that it is up to the individual to move past the peer pressures set up by gangs and the temptation of drugs and alcohol in order for the individual to acquire success and transform the community.

“The only reason why we have a lot of students that don’t end up finishing school or drop out or join gangs or just decide not to go to college is because of the culture in the community,” Alvarado said. “But as individuals, as students, as persons, we have to say to ourselves that we’re going to move forward, we’re not going to go along with the grain, we need to make a difference, we need to change within this culture and within our own community.”

As an educator, Alvarado hopes that he can inspire and motivate others to reach for their dreams and do something positive for themselves and for their community. Currently, Alvarado is hoping to set up more youth outreach programs and more education centers in the Back of the Yards neighborhood, something he had experience doing while studying abroad in Merida, Mexico.

“Education centers helped empower impoverished residents in Merida,” Alvarado said. “It would be great to have the same effect here and empower the residents in my own community.”

 

José Luis Alvarado supo su llamado desde que estaba en segundo grado. Inspirado por sus maestros de la Primaria Hedges y su madre que fue asistente de maestros en la misma escuela, Alvarado supo que quería ser un educador.

“Cuando era joven dije que quería ser como [mis maestros]. Cuando fui a la secundaria comencé a notar la desigualdad en la educación, las cosas que yo sabía tenían que cambiar y me dije ‘voy a entrar y regresarle a la comunidad con la esperanza de que logre cambiar algo dentro del sistema educativo’”, dijo Alvarado.

Cuando Alvarado se graduó de la secundaria, de la Academia Militar de Chicago, ingresó a la Facultad de Educación de la Universidad DePaul, obteniendo títulos en educación secundaria del idioma español y educación de idioma mundial. Después de haberse graduado de DePaul en noviembre del 2010, comenzó a trabajar para las Escuelas Públicas de Chicago como maestro substituto donde fue colocado por primera vez en su antigua primaria, Hedges, luego en la Academia Gunslaus Scholastic ubicada en las Calles 44 y Sacramento y finalmente en su colocación actual, la Primaria Lázaro Cárdenas en La Villita.

“Simplemente ver a los niños aprender y verlos como individuales es mi parte favorita del trabajo”, dijo Alvarado.

Avanzar su comunidad e inspirar a los niños para que permanezcan en la escuela es una de las misiones de Alvarado como educador. Alvarado cree que le corresponde a cada persona el superar las presiones sociales impuestas por las pandillas y la tentación de las drogas y el alcohol para obtener el éxito y transformar a la comunidad.

“La única razón por la que tenemos muchos estudiantes que no terminan la escuela o abandonan los estudios o se unen a las pandillas o deciden no ir a la universidad es por la cultura de la comunidad”, dijo Alvarado. “Pero como individuos, como estudiantes, como personas, tenemos que decirnos a nosotros mismos que vamos a avanzar, no vamos a ir junto con el grano, necesitamos hacer la diferencia, necesitamos cambiar dentro de esta cultura y dentro de nuestra propia comunidad”.

Como educador, Alvarado espera que pueda inspirar y motivar a los demás para que alcancen sus sueños y hagan algo positivo para sí mismos y para su comunidad. Actualmente, Alvarado espera crear más programas de alcance juvenil y más centros educativos en el vecindario de Back of the Yards, algo que ya ha hecho mientras estudiaba en el extranjero en Mérida, México.

“Los centros educativos ayudaron a capacitar a los residentes pobres de Mérida”, dijo Alvarado. “Sería grandioso que tuviéramos el mismo efecto aquí y capacitar a los residentes de mi comunidad.